Esta es una piedra excelente para equilibrar el flujo de energía de los tres chakras inferiores (el de la raíz, el del sacro y el plexo solar).

El ojo de tigre se liga suavemente a la energía de la madre tierra, por el centellear de su luz promueve suavidad en la forma de reaccionar, y gusto por la alegría y la belleza.

Se dice que el ojo de tigre da el don de la visión, para los egipcios era el símbolo de la visón divina.

Proporciona lucidez y humildad.